¿Qué es lo que Dios pide de nosotros?

¿Qué es lo que Dios pide de nosotros?


Ahora Israel, ¿Qué es lo que el Eterno requiere de ti?, Sino que temas al Eterno tu Dios, que vayas en todos Sus caminos, y que lo ames a Él y que sirvas al Eterno tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
Cuidar los mandamientos del Eterno y Sus leyes, que yo te ordeno hoy, para tu propio bien.
Preguntas
• ¿Cuál es el orden de los conceptos que cita el versículo?
• ¿Qué  significa temor a Dios?
• ¿Cómo se alcanza el temor a Dios?
• ¿Qué significa ir en todos Sus caminos?
• ¿Por qué esta ordenanza esta expresada justo entre el temor y el amor a Dios?
• ¿Qué significa amar a Dios y cómo se logra?
• ¿A qué se refiere cuando dice servir a Dios? ¿a cumplir Sus mandamientos?
• Cuando dice: con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma ¿se refiere a la manera de amarlo y servirlo o solo a servirlo?
• ¿Por qué dice amarlo antes de servirlo?
• ¿Qué significa servirlo con todo el corazón y con toda el alma?
• ¿Por qué entre todas las ordenanzas que dice en estos versículos no dice: escuchar Su voz?
• ¿A qué se refiere cuando dice: para tu propio bien?
Respuestas
En Debarim 4:10 cuando la Torá nos relata acerca de la importancia del suceso de Har Sinai, dice: "Acuérdate siempre del día en que estuviste ante el Eterno en Horeb, cuando el Eterno me dijo, congrega al pueblo para que escuche Mis palabras y aprenda a temerme todos los días… y para que se los enseñe a sus hijos" Acorde a este versículo, todo el objetivo de este gran suceso, fue temer a Dios.
Más adelante en el  capítulo 5:25 cuando el pueblo se acercó a Moshé para que sea él el que hable con ellos y no sea Dios, dice: "Quién me diera que tuviesen  siempre así su corazón, temiéndome y cumpliendo todos Mis mandamientos todos los días"
De estos versículos más losde Debarim 17:18, 28:58 y otros más, se puede concluir el objetivo básico del judaísmo. Esto está reflejado textualmente al comienzo del pacto entre Dios y el pueblo de Israel: La aceptación de Dios como el Rey Supremo, es decir, asumir en forma sumisa, el hecho de que el Eterno es nuestro Dios, ante Él me prosterno y me someto. Esto es lo primero que escucha el pueblo a los pies del monte Sinaí (Yo soy Tu Dios y No tendrás otros dioses fuera de Mi)
Por lo tanto, cuando hablamos de Temer a Dios, nos referimos a un tipo de temor reverencial, temo pues estoy ante algo que es muy superior y al que debe referirme con mucho respeto y distancia.
En otras palabras, el concepto hebreo de irat Hashem es sinónimo de aceptar quién es el que está por sobre nosotros constantemente.
Es por eso que el versículo  comienza con este concepto, pues es lo más básico, lo primero. Si no aceptamos su supremacía, que es nuestro Señor, nuestro Hacedor, nuestro Rey, entonces ¿cómo podrá aceptar otras cosas que provengan de Él?
Con respecto al amor a Dios. Hay un versículo 13:2-4 que dice: " Si surgiere un profeta y nos hiciere un milagro y nos quiere convencer que vayamos en pos de dioses paganos, No escucharás las palabras de ese profeta, pues es una prueba a la que te somete el Eterno tu Dios, para comprobar si en verdad le amas con todo tu corazón y con toda tu alma." La pregunta que nos surge, es ¿Qué tiene que ver esto con ver si amamos a Dios o no? De aquí inferimos, que amar a Dios es lo contrario de lo que este falso profeta quiere que hagamos, ir detrás de otros dioses y servirlos. En otras palabras, amor a Dios, es ser fiel a Dios y no abandonarlo.
Esta manera de pensar es la otra cara de la moneda de los versículos Yo soy Tu Dios y No tendrás otros dioses fuera de Mi. Si bien antes dijimos que incluían el temor (reverencial) a Dios, cuando el individuo llega a concepción de estos valores, por medio de su intelecto, con comprensión y entendimiento, esto en lenguaje de la Torá se llama: amor a Dios. 
Amor no es algo meramente sentimental, sino que tiene que ver con el intelecto, tal como cita Rambam en el capítulo 2 de Hiljot Isode HaTorá: ¿Cuál es el modo de amarlo y temerle?, Cuando el hombre contempla Sus obras y creaciones grandes y maravillosas, vislumbrando por medio de ellas Su sabiduría inconmensurable e infinita, de inmediato lo ama, lo alaba y lo glorifica, y es presa de un intenso anhelo por conocer a Dios, como lo dijo David: “Mi alma esta sedienta del Dios viviente” (Salmos 42:3).
El temor normalmente es lo que motiva a que nos abstengamos de hacer algo que el Rey ordenó no hacer. El amor, es lo que impulsa a hacer algo en forma activa.
Si el amor a Dios tiene que ver más con la parte intelectual (en hebreo bíblico cuando se dice corazón, se refiere al asiento de la sabiduría, no al sentimiento) entonces el concepto de Temor a Dios tiene que ver con la voluntad. (En hebreo bíblico a veces se utiliza el concepto nefesh – alma, como voluntad, por ejemplo cuando Abraham compra la cueva majpelá les dice: si es vuestra voluntad (nafshejem) enterrar a mi muerto…)
En resumen, al decir con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma, se refiere a servir a Dios con amor y con temor, es decir con todo nuestro intelecto –pensamientos- y con nuestra voluntad.
Por lo tanto, volviendo al tema del falso profeta, se refiere a que si realmente amamos a Dios (es decir, por medio del intelecto y entendimiento) entonces el hecho que nos hagan algún milagro para demostrarnos algo irracional, como ser la idolatría, ese milagro no nos va a mover ni un ápice de lo que pensamos. En cambio, si un milagro lo puede mover de sus razonamientos verdaderos con respecto a la existencia y unicidad de Dios, entonces quiere decir que no los tenía claro, es decir sus pensamientos no eran firmes, en palabras de la Torá: no amaban a Dios con todo el corazón. Este amor se refleja en la fidelidad a Dios.
Esto se ve plasmado en el segundo de los diez mandamientos cuando habla acerca de los que hacen idolatría que dice que Dios no los perdonará y los castigará hasta la tercera o cuarta generación a los que Lo odian  (los que sirven a otros dioses) y que obra bondad hasta mil generaciones a quien Lo ama (es decir a los que no hacen idolatría, que se mantienen fieles a Dios).
En pocas palabras los conceptos que se repiten son: 
1) Amar y 2) temer a Dios 
1) Conocer y ser fiel a Dios y 2) servirlo con nuestra voluntad  1) Yo soy el Señor vuestro Dios y 2) No tendrás otros dioses delante de Mí.
Estas son las bases de lo que Dios espera de nosotros. Aceptar a Dios para ser fiel y hacer todo lo que nos encomienda (esto incluye renegar de toda idolatría). Sumisión y respeto reverencial para abstenernos y alejarnos de todas aquellas cosas que Dios nos prohíbe.
Es por eso que en el primer versículo nos habla de temer a Dios y amarlo, y luego nos dice servirlo. Primero la base ideológica y luego la acción.
¿Qué significa ir en los caminos de Dios? 
Los sabios nos enseñan que ir en los caminos de Dios, se refiere a actuar a la manera que Dios actúa. Tal como Dios es misericordioso, tú debes ser misericordioso. Etc.
¿Cómo puedo saber cuál es el camino de Dios? Ya en Bereshit, con Abraham, nos enseña que Dios hace justicia y misericordia, por lo tanto nosotros debemos imitarlo y obrar así.
Cuando Moshé le pide a Dios conocer Sus caminos, Dios le enumera Sus trece maneras misericordiosas de actuar.
Podemos encontrar otra definición acerca de lo que significa:“los caminos de Dios”, y es no se refiere a los caminos de Dios, sino a los caminos por los cuales Dios me ordenó ir. Por ejemplo en 5:29 dice: Andaréis en todos los caminos que el Eterno vuestro Dios os ha ordenado.
Es un camino por el cual Dios me ordena ir, no es el camino por el cual Dios transita.
Ejemplo de ello es cuando hacen el becerro de oro, que allí Dios dice: "Se apartaron rápidamente del camino que les encomendé"  o como dice en Debarim en la parashat Ree: "y apartándose del camino que Yo les ordené, yendo en pos de otros dioses que no conocéis"  Vemos de estos versículos que camino se refiere a la manera que nosotros debemos servir a Dios que Él nos ordenó.
El camino que Dios nos encomienda para Servirlo, no es como el de los idólatras, es un camino en donde no hay ningún tipo de corporación de la Divinidad, sino que impera la negación de las demás deidades o fuerzas misteriosas o demoníacas.   
¿Por qué esta ordenanza de ir en Sus caminos está expresada justo entre el temor y el amor a Dios?
Figura justo entre medio pues en realidad se aplica para los dos conceptos: temor y amor a Dios. Así, tal como dijimos que temor significa aceptar a Dios como nuestro Señor y servirlo sumisamente, entonces al decir: que vayas en todos Sus caminos se refiere a servirlo a la manera que Él nos ordena y no a la manera que hacen los idólatras.  Y  por otro lado también tiene que ver con el tema de amor, un conocimiento profundo e intelectual de Dios, pues que vayas en todos Sus caminos también quiere decir: conocer Sus caminos, la manera de actuar de Dios. Es por eso que dice que vayas en todos Sus caminos Es decir, no una, sino  las dos acepciones que acabamos de mencionar.
Hasta aquí, lo que nos dice el versículo es: 
• Temer: ser sumiso a Dios pues estoy ante algo que es muy superior y al que debo referirme con mucho respeto y distancia. 
• Ir en sus caminos: 
1. No servirlo como hacen los idolatras (con estatuas, etc.) sino que lo servimos de la manera que Dios nos lo indica. 
2. Imitar la manera de actuar de Dios.
• Amor: Ser fiel a Dios, conocerlo y no abandonarlo.
¿A qué se refiere cuando dice servir a Dios con todo el corazón y con toda el alma?
Lo primero que debemos notar, es que esta ordenanza de servir a Dios, viene pegado a la orden de amarlo. También en el Shemá vienen pegados estos dos conceptos: para amar al Eterno vuestro Dios y para servirlo con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.
Varias veces aparece este concepto en la Torá en el contexto de no servir a la idolatría, sino que hay que servir a Dios. No obstante no nos da demasiados detalles de qué es lo que debo hacer para servir a Dios.
Por otro lado, en varios versículos, se ve que servir a Dios no es sinónimo de cumplir los preceptos, por ejemplo en Deut. 13 dice: "Detrás de Dios te encaminarás, a Él le temerás, Sus preceptos cumplirás, Su voz obedecerás y a Él servirás"  vemos que en este versículo figuran cumplir los preceptos y servir a Dios como dos cosas separadas. 
El concepto de laavod – servir, también aparece en la Torá cuando se habla de los siervos, lo que un siervo hace para su señor: estar ante él, hacer cosas para su señor o para su honor.
Con respecto a la idolatría dice: no prosternarse ante ella ni servirla. Si prestamos atención, mencionó dos aspectos, uno abstenerse de hacer algo: no prosternarse, y otro de hacer algo en forma activa: servirla. Entonces podemos concluir que servir a Dios, es hacer cosas (no los preceptos) por Dios en forma activa, tal como hizo Abraham, que a pesar de que Dios no se lo ordenó (no eran preceptos) él construyó altares en honor a Dios, proclamó el Nombre de Dios en todo lugar en donde se asentaba, etc.
Aquel que cumple los preceptos, no necesariamente quiere decir que también está cumpliendo con el mandamiento de servirlo, no obstante, aquel que cumple la ordenanza de servirlo, puede expresarlo también mediante el cumplimiento de los preceptos. Pues en su afán de querer servir a Dios, va a sentirse impulsado a hacer cosas para honrarlo a Dios y entonces este sentimiento lo lleva a querer cumplir sus preceptos. Pero no todo el que cumple los preceptos necesariamente refleja este sentimiento, pues puede ser que cumple los preceptos para no ser castigado, etc.
Es por eso que el versículo que le sigue dice: Cuidar los mandamientos del Eterno y Sus leyes... no dice: Y cuidar los mandamientos, etc. Sino que dice directamente Cuidar los mandamientos, pues a esta acción conduce el querer servir a Dios. Es como si dijera: que sirvas al Eterno tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma (esto quiere decir) cuidar los mandamientos del Eterno y Sus leyes…
Cuando dice: con todo tu corazón y con toda tu almase refiere solamente a servir a Dios no a la forma de amarlo también, pues el versículo hace una separación entre amar y servir: que lo ames a Él y que sirvas al Eterno tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. Si la intención hubiera sido que lo ame y que lo sirva con todo el corazón y con toda el alma debería haber dicho: que lo ames y lo sirvas al Eterno tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma.
Ahora bien, con todo tu corazón y con toda tu almaquiere decir servir a Dios con todo tu pensamiento y con toda tu voluntad (tal como explicamos arriba). Hay dos tipos de servicio a Dios: uno que es más a reglamento, lo sirve porque así lo ordenó Él y hay otro tipo que es mucho más entusiasta y que lo sirve con toda su voluntad. El primero hace solo lo que está obligado a hacer, el segundo, hace no solo lo que debe hacer sino que trata de hacer todo lo que está a su alcance para que su labor sea la mejor posible, aunque esto incluya hacer cosas que no estaba obligado.
En la parashá Ki Tavó, nos dice que parte de los castigos se deben a que no sirvieron a Dios con alegría y con buen corazón. Los sabios se cuestionan: generalmente la Torá no castiga sin antes dar una advertencia, ¿Dónde figura la orden de servir a Dios con alegría y con buen corazón?  Responden que cuando la Torá dijo servir a Dios con todo el corazón y con toda el alma, se refiere a esto. Con todo el corazón se refiere a servirlo con buen corazón, no en forma automática, sino pensando lo que hace. Y  con toda el alma se refiere a servirlo con alegría, con buena voluntad. (El tema de servir a Dios con alegría y buen corazón, lo analizaremos más profundamente en la parashá Ki Tavó) 
En otros versículos en que nos habla de hacer los preceptos también incluye la ordenanza de obedecer Su voz, como por ejemplo: "Detrás de Dios te encaminarás, a Él le temerás, Sus preceptos cumplirás, Su voz obedecerás y a Él servirás" 
¿Por qué entre todas las ordenanzas que dice en estos versículos no dice: escuchar Su voz?
La respuesta es que en realidad este concepto está incluido cuando dice servir a Dios con todo tu corazón y con toda tu alma. Esto incluye obedecer aun cuando se trata de algo que implica un gran sacrificio.
¿Cuál es el orden de los conceptos que cita el versículo y cuál es su estructura?
Temor, ir en Sus caminos y Amar a Dios, son los fundamentos del pacto. 
Servirlo y cumplir los preceptos son la expresión en la práctica de este pacto, las acciones.
No se trata de hacer solamente los preceptos, no son meros actos. También los monos pueden hacer actos automáticos a los que fue entrenado para repetir.
El judío no se define solamente como la persona que cumple los preceptos. La diferencia entre el ser humano y los animales, es que el ser humano realiza sus acciones producto de su razonamiento y entendimiento. 
El verdadero siervo de Dios, actúa tal como nos cita en estos dos versículos: primero es consciente de los fundamentos del pacto y luego, (y como expresión de ello) entonces cumple los preceptos de Dios y entonces estos actos no son acciones automáticas que repite a la manera en que lo hacen los animales, sino que es producto de un sentimiento profundo de servir a Dios. 
Para ilustrar este punto podemos citar una hermosa leyenda:
En un lejano pueblo de Checoslovaquia vivía un anciano Rebbe. Él contaba con muchos discípulos que lo admiraban y expandían su sabiduría por el resto de Europa.
Todos amaban y admiraban a su querido Rebbe y todos sabían que el Rebbe cada día, meticulosamente, se encerraba a solas durante unos minutos en su despacho, para realizar su servicio Divino especial. 
Esto rápidamente se transformó en un misterio que todos los discípulos querían descifrar.
¿Cuál era esa misteriosa labor que el Rebbe con tanto esmero y constancia repetía cada día?
Una vez los discípulos no pudieron contener más su curiosidad. Y decidieron descubrir el secreto. Para ello planearon distraer al Rebbe mientras el más flaco de los discípulos se escondería en el armario del despacho del Rebbe, luego llegada la hora todos saldrían de la habitación para permitir al Rebbe realizar su misteriosa labor, mientras que aquel discípulo escondido en el armario podría espiar y relatar luego a los demás qué es lo que el Rebbe hacía.
Así lo hicieron, y cuando llegó el momento indicado, el Rebbe quedó a solas en su despacho, cerró la puerta con llave, se sentó en su escritorio, sacó de uno de los cajones una manzana, luego de concentrarse, expresó lentamente la bendición correspondiente y la comió. 
Luego de esto, se levantó para abrir la puerta y seguir la rutina, cuando de pronto escucha una carcajada que sale del armario.
Se dirige hacia el armario, abre la puerta y encuentra allí al discípulo. Este se disculpa y le dice:
-Perdón, Rebbe, es que no pude contener la risa… 
-¿Qué hacías allí? Preguntó el Rebbe.
-Es que estábamos tan intrigados por averiguar cuál era la santa labor que Ud. realiza todos los días que me escondí para averiguarlo. Cuando vi que solo se trataba de comer una manzana, no pude contener la risa…
-¿Qué es lo que te causó risa? Volvió a preguntar el Rebbe
-Verá Rebbe, dijo el discípulo- yo esperaba ver alguna labor mística, algo especial, pero verlo decir una bendición y comer una manzana… eso es algo que yo también hago a diario, y no es nada misterioso…
¬-Entiendo dijo el Rebbe, te voy a explicar la diferencia… Verás, tú dices una bendición porque quieres comer una manzana. Yo como una manzana porque quiero bendecir a mi Creador… Yo comienzo por la tierra para llegar al cielo, tú trepas al cielo para llegar a la tierra… 
 

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