Del mutismo al habla

Del mutismo al habla

El eje sobre el cual se mueve el libro de Yejezkel va del mutismo al habla, de la desconexión al amor. Su comienzo es en una atmósfera dura de desconexión y mudez, su continuación en la realización de actos simbólicos desde la nostalgia, y su final en las profecías de redención para el pueblo.

El mutismo y el habla constituyen el marco del libro de Yejezkel - después del discurso de dedicación viene la orden del mutismo (3, 24-27), en el día del comienzo del sitio Yejezkel es ordenado al mutismo absoluto (24, 25-27), y desde el comienzo del sitio hasta la destrucción Yejezkel no profetiza a Israel sino a las naciones del mundo (capítulos 25-32). En el día en que llegó el fugitivo y contó a los habitantes del exilio sobre la destrucción del Beit HaMikdash, el Gran Templo, Yejezkel es ordenado a abrir su boca (33, 21-22), y desde entonces profetizó las profecías de redención.

¿Se mantuvo el mutismo? Pues en los capítulos del exilio (1-24) hay muchas profecías, entonces ¿dónde está el mutismo? Después de la orden del mutismo viene la orden de los actos simbólicos. En los capítulos 4-5 viene una serie de órdenes sobre acciones simbólicas sin palabra ni habla. En el capítulo 6 y en el capítulo 7 Yejezkel es ordenado a hablar, pero no al pueblo sino a lo inerte - "Hijo del hombre, pon tu rostro hacia las montañas de Israel" (capítulo 6, versículo 2), "Y tú, hijo del hombre, así dice el Señor Dios acerca de la tierra de Israel” (capítulo 7, versículo 2). Solo en el capítulo 12 hay actos simbólicos y orden de hablar al pueblo - "Diles" (capítulo 12, versículo 10).

El discurso de dedicación se abre con duros conceptos - "Yo te envío a los hijos de Israel, a tribus rebeldes, que se han rebelado contra Mí. Ellos y sus padres han cometido transgresión contra Mí, hasta este mismo día. Y los hijos son de rostro duro y obstinado corazón: Yo te envío a ellos, y les dirás: ¡Así dice el Señor Dios!. Y ellos, ya escuchen, ya dejen (de hacerlo) (porque son una casa rebelde)..." (capítulo 2, versículos 3-5) No hay en el habla cariño hacia Israel, sino una secuencia de iras y maldiciones y apodos duros. "Naciones rebeldes" - el artículo definido viene en la palabra "los rebeldes", y significa que esta es toda su singularidad. En la continuación del libro los apodos se suavizarán y en el capítulo 13 Dios llama a Israel "mi pueblo" (capítulo 13, versculo 9 y más).

Ahora podemos volver y conectar nuestras palabras hasta aquí. El mutismo viene en las profecías del exilio, y constituye una especie de examen del ocultamiento del rostro. Como si Dios estuviera desconectado de su pueblo. Parábola de un padre que dijo a su hijo - no te conozco, y lo abandonó y se fue. El hijo quedó solo y el padre fue a su habitación y lloró - "mi alma llorará en secreto por (vuestra) soberbia" (Irmiahu, capítulo 13, versículo 17). El padre que declaró la desconexión de su hijo no podía sentarse en su casa sin hacer nada, y desde la nostalgia comenzó a hacer diferentes actos para comunicarse con su hijo. Cuando vio que su hijo se acercaba, poco a poco comenzó a hablar con él.

Así en el libro de Yejezkel, al principio una atmósfera dura de desconexión y mutismo. Luego viene la orden de actos simbólicos sin palabra, y durante cuatrocientos treinta días Yejezkel hizo actos en su casa sin referirse a quien mira y observa la larga representación. Después Yejezkel habló a lo inerte. En el capítulo 12 viene el último acto simbólico de la serie de actos, en el que Yejezkel fue ordenado a hacer el acto ante sus ojos, y en él hay orden de hablar - "Diles" (12, 10). Y entonces vienen algunas parábolas. El mutismo regresó en los años del asedio, y con la destrucción Yejezkel volvió a pronunciar las profecías de redención. Podemos resumir, y decir - el eje sobre el cual se mueve el libro de Yejezkel va del mutismo al habla, de la desconexión al amor.

El mutismo en su silencio permite más de una interpretación, y no considero que nuestras palabras sean el único significado del mutismo y el habla, sin embargo creo que lo que hemos presentado es parte de los fundamentos del libro de Yejezkel.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj.

Gentileza sitio 929.

Volver al capítulo
x