El origen de Yad Vashem: Memoria eterna más allá de la descendencia

El origen de Yad Vashem: Memoria eterna más allá de la descendencia

En este capítulo nace la expresión Yad Vashem («un monumento y un nombre»). Originalmente dirigida a los eunucos exiliados que temían quedar en el olvido por no tener descendencia, la promesa divina de un legado espiritual eterno —más fuerte que los lazos de sangre— resignifica la misión del Memorial de la Shoá en Israel: perpetuar la memoria de los millones de hombres, mujeres y familias enteras cuyas vidas y linajes fueron truncados en el Holocausto.

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