El que relata parábolas

El que relata parábolas

¿Qué caracteriza las parábolas de Yejezkel? ¿Y por qué Yejezkel describe una vid quemada que no tiene posibilidad de dar fruto?

El uso de la parábola para transmitir el mensaje profético es más común en Yejezkel que en los otros profetas, y evidencia la diversidad literaria y la precisión retórica de la profecía de Yejezkel. Parece que el estilo de Yejezkel fue bien recibido por el pueblo, ya que de las palabras del profeta a Dios al comienzo del capítulo 21 aprendemos que la reacción del pueblo a este recurso no tardó en llegar:

"Entonces yo dije: "Ah Señor Dios! Ellos dicen de mí: Él no habla sino parabolas” (Yejezkel, capítulo 21, versículo 5).

El estudio de las parábolas de Yejezkel enseña que muchas veces no se encuentra un referente histórico al final de ellas, y no podemos convertir exactamente la parábola en la realidad histórica; a veces incluso parece que toda la profecía termina con el final de la parábola. Por lo tanto, las 'soluciones' a las parábolas en la profecía de Yejezkel deben encontrarse dentro de la propia parábola. Durante el relato ocurren diferentes 'irrupciones', pequeñas y grandes, de la realidad a la que apunta la parábola. Estas irrupciones pueden incluir una secuencia de versículos (como en el capítulo 16, versículos 17-22) y pueden incluir una sola palabra que se desvía de la descripción continua de la parábola y apunta o alude al referente. La parábola está tan entrelazada con su referente que a veces es difícil (y quizás ni siquiera posible) determinar qué en las palabras del profeta pertenece a la parábola y qué al referente.

En el capítulo 15, a diferencia de los capítulos siguientes, es fácil distinguir entre los versículos que pertenecen a la parábola (1-5) y al referente (6-8). En la parábola, el profeta describe una vid que, por estar quemada, no es apta para otros usos, ni para trabajos ni para hacer herramientas. En el referente, el profeta revela que la vid son los habitantes de Ierushalaim, a quienes el fuego consumirá. Es posible que el mensaje principal radique precisamente en el hecho de que Yejezkel no propone, ni siquiera en la parábola, la posibilidad de que la vid produzca racimos de uvas, y así también aquí el destino de la ciudad es como el de la vid inútil.

"Y convertiré la tierra en una desolación, por cuanto ellos se han portado muy deslealmente (contra Mí), dice el Señor Dios" (versículo 8).

El discurso de Yejezkel aquí está dirigido a los habitantes de Bavel, Babilonia, y su propósito es informarles que no solo se acerca el final de Ierushalaim, sino que toda la tierra quedará desolada. El futuro del pueblo no está en el remanente que quedó en Ierushalaim, sino en ellos.

Editado por el equipo del sitio del Tanaj

Cortesía VBM de la Academia Rabínica “Har Etzion”

Volver al capítulo
x