]La parábola de este capítulo es especial entre las demás parábolas de Yejezkel, al ser una parábola doble. Junto con la crítica a Tzidkiahu por su rebelión contra Bavel, Babilonia, alude a una crítica general a Israel que rompe su pacto con Dios.
El libro Yejezkel está lleno de muchas parábolas, pero solo en nuestro capítulo Dios abre con la convocatoria: "Hijo del hombre, propone un enigma, el cual es una parábola, a la casa de Israel” (versículo 2).
Es posible que dicha introducción se encuentre precisamente aquí porque la parábola es una parábola doble: cuando el pueblo de Israel escucha por primera vez la parábola, no piensa en Nevujadnetzar y Bavel. La parábola del águila que toma la semilla de la vid parece apropiada para describir a Dios, que los redime de Egipto a la tierra de Quenahan, los planta "junto a muchas aguas " y con abundancia de bendición, y ellos se inclinan hacia otros dioses.
Después de que Yejezkel pide al pueblo que resuelva el enigma - "¿No Saben por ventura lo que significan estas cosas?" (versículo 12) - les presenta el significado renovado: el águila no es Dios sino Nevujadnetzar, y la traición no es la idolatría sino el apoyo en Egipto. La parábola doble cumple dos propósitos: el engaño intencional hace que la parábola quede grabada en la memoria y además hace que los exiliados comprendan que Nevujadnetzar sirve como el brazo extendido de Dios.
Posteriormente, Yejezkel incluso vuelve y explícitamente compara a Dios con un águila: "Yo también tomaré de la cima elevada del cedro..." (versículo 22). Esta vez, Dios no coloca a los hijos de Israel en la tierra de Quenahan, sino a Yehoiajín y a los demás exiliados en Bavel. Con esto, Yejezkel aclara a los exiliados que su exilio fue de parte de Dios, que todavía son parte del pueblo de Israel y aún más: de ellos brotará la salvación.
Los referentes que escriben en esta sección son miembros de la organización NAJAT-Jóvenes amantes del Tanaj, un Centro de Estudios del Tanaj para la juventud