Síntesis del capítulo, Irmiahu 22

Síntesis del capítulo, Irmiahu 22

Exigencia de justicia y derecho (Versículos 1-5)

Este capítulo incluye una colección de profecías sobre los reyes de Iehudá, y combina tanto profecías de castigo como de reprimenda para Ierushalaim y sus habitantes.

El profeta se dirige en el primer párrafo a todos los reyes de Iehudá: "Tú que te sientas sobre el trono de David, tú, y tus siervos, y tu pueblo que entra por estas puertas", con la exigencia de hacer justicia y rectitud: " Hagan lo recto y lo justo, y libren al robado de mano del opresor: también al extranjero, al huérfano y a la viuda no los maltraten, ni les hagan violencia; ni derramen la sangre inocente en este lugar" (versículo 3). El profeta advierte que si "no escuchan estas palabras, entonces por Mí mismo juro, dice el Señor, que esta casa vendrá a ser una desolación" (versículo 5).

Profecía de calamidad (Versículos 6-9)

Este párrafo incluye principalmente una descripción de la calamidad: "Destinaré contra ti asoladores, cada uno con sus armas, los cuales cortarán tus cedros más escogidos, y los echarán al fuego" (versículo 7). El profeta describe cómo después de la destrucción, los no judíos pasarán por Ierushalaim y preguntarán: "¿Por qué ha hecho el Señor así a esta gran ciudad?" (versículo 8), y la respuesta será: "Por cuanto dejaron el pacto del Señor, su Dios, y se prosternaron ante dioses extraños y les sirvieron" (versículo 9).

Una profecía alusiva a “Shalum hijo de Yoshiahu” (Versículos 10-12)

En este párrafo hay una profecía sobre Shalum hijo de Yoshiahu. Por lo que sabemos del libro de Melajim, no hubo un rey llamado "Shalum". En el libro de Divrei Haiamim, Crónicas se menciona que Shalum era hijo de Yoshiahu: " Y los hijos de Yoshiahu, el primogénito Iojanán,el segundo Yehoiakim, el tercero Tzidkiahu, el cuarto llamado Shalum" (Divrei Haiamim I, capítulo 3, versículo 15). En esta lista no se menciona a Yehoajaz, quien reinó después de la muerte de su padre. Según la profecía aquí, que Shalum reinó "en lugar de Yoshiahu su padre", es probable que Shalum sea Yehoajaz. Es posible que su nombre cambiara cuando subió al trono, como sucedió con Yehoiakim (que se llamaba Eliakim) y Tzidkiahu (que se llamaba Mataniá). En esta profecía se describe que Shalum será desterrado y morirá en el lugar de su destierro. En el libro Melajim figura que Paró Nejó lo exilió a Egipto y allí murió (Melajim II, capítulo 23, versículo 34).

Profecía alusiva a Yehoiakim (Versículos 13-19)

La profecía sobre Yehoiakim es como una lamentación que comienza con "¡Ay de aquel que edifica su casa con injusticia, y sus salones altos, sin equidad! (versículo 13). Yehoiakim es acusado de corrupción gubernamental, en contraste con su padre que actuó con justicia y derecho: “¿Acaso tú has de reinar porque rivalizas (a tus antepasados) en cedro? ¿No comió y bebió tu padre? Mas hizo lo recto y justo: por eso le fue bien" (versículo 15). El profeta predice un mal futuro para Yehoiakim. Cuando muera, nadie lo llorará, y su sepultura será: "Con entierro de asno será enterrado, sacado arrastrando, y arrojado fuera de las puertas de Ierushalaim" (versículo 19).

Una profecía alusiva a Ierushalaim y su situación (Versículos 20-23)

En este párrafo Ierushalaim es descrita en una situación difícil. El profeta describe cómo Ierushalaim no ha escuchado hasta ahora la palabra del Señor, y por eso ahora "todos tus pastores, y tus amantes irán en cautiverio. Cierto que entonces te avergonzarás, y te arrepentirás de toda tu maldad" (versículo 22). El profeta pide a Ierushalaim que no se sorprenda cuando llegue la calamidad, pues ha llegado como consecuencia de sus acciones.

Profecías sobre Yehoiajín (Versículos 24-30)

Este párrafo incluye dos profecías sobre Yehoiajín. En el primer párrafo (24-27) se indica que Yehoiajín será desterrado a Bavel, Babilonia, y allí morirá. En el segundo párrafo (28-30), el profeta añade que Yehoiajín será "hombre como sin hijos, hombre que no prosperará en sus días; porque ningún hombre de su linaje prosperará de modo que se siente sobre el trono de David, y gobierne más en Iehudá" (versículo 30).

 

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