Síntesis del capítulo, Yejezkel 35

Síntesis del capítulo, Yejezkel 35

La profecía que tenemos ante nosotros se extiende a lo largo de dos capítulos. En nuestro capítulo se describe la calamida, el castigo para los montes de Edom, mientras que el siguiente capítulo está dirigido a los montes de Israel e incluye consuelo y redención.

El monte Seir se transformará en desolación (Versículos 1-4)

Dios llama al profeta para profetizar sobre el monte de Seir: "y le dirás: Así dice el Señor Dios: Heme aquí contra ti, oh montaña de Seir, y extenderé Mi mano contra ti, y haré que seas una desolación y un desierto. Tornaré tus ciudades en ruinas, y tú vendrás a ser una desolación; y conocerás que Yo soy el Señor (versículos 3-4). Seir es Edom, como también se desprende del final de la profecía, y aparentemente estuvo involucrada en la destrucción de Ierushalaim. El profeta enumera dos razones por las cuales el monte de Seir se convertirá en desolación.

Primera causa (Versículos 5-9)

"Por cuanto has tenido un odio perpetuo, y has derramado la sangre de los hijos de Israel a espada, en el tiempo de su calamidad, tiempo en que la iniquidad acarreó (su) destrucción" (versículo 5). Desde siempre Edom odió a Israel, y por eso Dios convertirá a Seir en desolación: En desolaciones perpetuas te convertiré, y tus ciudades no serán repobladas; y conocerán que Yo soy el Señor" (versículo 9).

Segunda causa (Versículos 10-15)

"Por cuanto has dicho: "Estas dos naciones y estas dos tierras han de ser mías, y nosotros las poseeremos, aunque el Señor ha estado allí"" (versículo 10). Edom pensó que heredarían Iehudá después de la destrucción, pero Dios no permitirá que esto suceda: "Y conocerás que Yo, el Señor, he escuchado todas tus injurias que has proferido contra las montañas de Israel, diciendo: "¡Asoladas están! ¡A nosotros nos son dadas para devorar!" (versículo 12). Debido a que Edom se alegró por la destrucción de Israel, ellos mismos serán destruidos: Como te alegraste de la casa de Israel, porque fue desolada, así haré Yo contigo; tú serás desolada, oh montaña de Seír, y todo Edom, todo él; y conocerán que Yo soy el Señor" (versículo 15).

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