Síntesis del capítulo, Yejezkel 4

Síntesis del capítulo, Yejezkel 4

 

Primera acción simbólica-el sitio a Ierushalaim (Versículos 1-3)

Dios ordena al profeta tomar un ladrillo y grabar en él "Ierushalaim". Luego debe tomarlo y ponerlo en 'asedio': "Luego le pondrás sitio, y edificarás contra ella atalayas, y levantarás terraplenes contra ella; y pondrás contra ella campamentos, y colocarás arietes alrededor contra ella" (versículo 2). Este acto del profeta simboliza el sitio que habrá sobre Ierushalaim "señal será esto para la casa de Israel" (versículo 3).

Segunda acción simbólica-acostarse del lado derecho e izquierdo (Versículos 4-8)

Dios pide al profeta que se acueste sobre el lado izquierdo durante "trescientos noventa días" para cargar con la iniquidad de los hijos de Israel. Después debe dares vuelta y acostarse sobre el lado derecho durante cuarenta días "cuarenta días, un día por cada año te he señalado" (versículo 6). Dios prohíbe al profeta moverse: "Y he aquí que Yo he puesto sobre ti ataduras para que no te vuelvas de un lado a otro, hasta que hayas acabado los días de tu sitio" (versículo 8).

Tercera acción simbólica-alimento y agua (Versículos 9-17)

El profeta debe tomar "trigo y cebada y habas y lentejas y mijo y espelta" (versículo 9), ponerlos en un recipiente y preparar con ellos pan. El pan simboliza la escasez de trigo y por eso hay que mezclar varios granos para hornear pan. El profeta debe comer este pan durante los 390 días mencionados anteriormente y debe pesar el pan y comer un poco de él. El profeta también está limitado en la cantidad de agua que beba, y debe comer tortas de cebada "y con excrementos humanos sea cocida delante de sus ojos” (versículo 12). Por primera vez en el libro, el profeta se dirige a Dios y dice "¡Ah Señor Dios!, ¡he aquí que mi alma nunca ha sido contaminada, ni he comido cosa mortecina, ni destrozada por fieras desde mi mocedad hasta ahora; ni carne abominable jamás ha entrado en mi boca!" (versículo 14). Dios permite al profeta cambiar el excremento humano por estiércol de ganado (excremento de vaca). Al final del capítulo, Dios explica la simbología: "he aquí que Yo quebraré el sustento del pan en Ierushalaim, de modo que comerán el pan por peso y con ansiedad, y beberán el agua por medida y con espanto. A fin de que, faltándoles el pan y el agua, se miren con asombro el uno al otro, y sean consumidos por su iniquidad" (versículos 16-17).

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