Síntesis del capítulo, Zejariá 12

Síntesis del capítulo, Zejariá 12

La salvación de Iehudá y Ierushalaim y la caída de los pueblos (Versículos 1-9)

La profecía se abre con un encabezado especial: "Profecía, la palabra del Señor acerca de Israel. Declara el Señor, que extiende los cielos, pone los cimientos de la tierra y forma el espíritu del hombre dentro de él" (1), y quizás esta apertura es la introducción a las profecías de los capítulos 12-14 que tratan sobre la redención futura y el fin de los tiempos. El profeta describe cómo Ierushalaim será "una vasija de veneno para todos los pueblos" (2) y "una piedra pesada para todos los pueblos" (3). Si bien Jerusalem estará sitiada, los enemigos que intenten dañarla se dañarán a sí mismos: "heriré a todo caballo con pánico, y a su jinete, de locura. Pero sobre la casa de Iehudá abriré Mis ojos, y heriré de ceguera a todo caballo de los pueblos" (4). Los guerreros de Iehudá derrotarán a sus enemigos: "aquel día haré de los jefes de Iehudá como brasas de fuego entre leños, y como antorcha ardiendo entre gavillas, y consumirán a diestra y a siniestra a todos los pueblos de alrededor, y Ierushalaim será asentada de nuevo en su lugar, en Ierushalaim" (6). El Señor salvará no solo a Ierushalaim, sino a todo Iehudá, "para que la gloria de la casa de David y la gloria de los habitantes de Ierushalaim no se engrandezca sobre Iehudá" (7). El pasaje concluye con una declaración clara: "sucederá en aquel día, que buscaré destruir a todas las naciones que vengan contra Ierushalaim" (9).

Un espíritu nuevo y un duelo profundo (Versículos 10-14)

Como parte del proceso de redención, Dios traerá un espíritu nuevo: "derramaré sobre la casa de David y sobre los habitantes de Ierusalaim, el Espíritu de gracia y de súplica" (10). A diferencia del espíritu nuevo que aparece en otras profecías, aquí se trata de un espíritu de súplica que traerá un gran lamento, un lamento por los caídos en la guerra: "aquel día, habrá gran lamentación en Ierushalaim, como la lamentación de Hadad-Rimón en la llanura de Meguido" (11).

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