Un zorro en el Kodesh HaKodashim (Santa Sanctorum)

Un zorro en el Kodesh HaKodashim (Santa Sanctorum)

"Por tanto a causa de vosotros, Tzión será arada como un campo y Ierushalaim vendrá a ser un montón de ruinas y el monte del Templo como altos cubiertos de bosque” (Mijá, capítulo 3, versículo 12)   

Talmud Bavlí (Babilónico), Tratado de Makot, folio 24a

Una vez subían a Ierushalaim, y cuando llegaron al monte de los Olivos rasgaron sus vestiduras. Cuando llegaron al monte del Templo, vieron un zorro que salía del lugar del Santa Sanctorum, el Kodesh HaKodashim; ellos comenzaron a llorar y Rabí Akiva se reía. Le dijeron: ¿Por qué te ríes? Les dijo: ¿Por qué ustedes lloran? Le dijeron: ¡Un lugar del que está escrito "el profano que se acerque habrá de ser muerto" (Bamidbar, capítulo 18, versículo 7), y ahora zorros caminan por él, ¿y no lloraremos?!

Les dijo: Por eso mismo me río, pues está escrito: "y yo me tomé por testigos fidedignos, a Uriá, sacerdote, y a Zejariahu, hijo de Yeverejiahu" (Yeshaiahu, capítulo 8, versículo 2). ¿Y qué tiene que ver Uriá con Zejariá? ¡Uriá es del Primer Beit HaMikdash, el primer Gran Templo y Zejariá del Segundo! Sino que el texto bíblico vinculó la profecía de Zejariá a la profecía de Uriá: de Uriá está escrito "Por tanto, a causa de vosotros, Tzión será arada como un campo" (Mijá, capítulo 3, versículo 12); de Zejariá está escrito: "Aún se sentarán ancianos y ancianas en las calles de Ierushalaim" (Zejariá, capítulo 8, versículo 4). Mientras no se hubiera cumplido la profecía de Uriá, yo temía que no se cumpliera la profecía de Zejariá; ahora que se cumplió la profecía de Uriá, es seguro que se cumplirá la profecía de Zejariá.

Con estas palabras le dijeron: ¡Akiva, nos has consolado! ¡Akiva, nos has consolado!

[Los autores de los Tosafot comentan: "De Uriá está escrito: Por tanto, a causa de vosotros, Tzión será arada como un campo" — y es difícil, pues en todo el texto bíblico no encontramos este versículo entre las profecías de Uriá, sino entre las profecías de Mijá el Morashtita... esto implica que Uriá habló igual que Mijá, y lo que de calamidad habló Mijás — ese es este versículo, y es como lo que habló Uriá.]

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